Google+ Badge

domingo, 20 de octubre de 2013

VALS DE OTOÑO

La rueda imparable del tiempo nos ha vuelto a regalar la estampa del Otoño. La estación de los tibios soles amarillos, los días mas cortos y, al anochecer, la suave brisa precursora de cierzos fríos que llegaran sin duda. La poda de arboles en plazas y jardines. Las primeras hojas alfombrando el suelo que pisamos e incluso las primeras castañeras en las esquinas de las calles.  Suena Mahler en mi entorno y me dejo llevar por una melancolía que me arrasa las estancias mas intimas del alma. 

Te das cuenta de lo efímero de todo. Especialmente de la vida. Eres consciente que no merece la pena luchar por según que cosas. Que la vida es un relámpago y que pasamos por este mundo de puntillas sin que nada ni nadie pueda evitarlo. La muerte llega cuando tiene que llegar y nunca se adelanta un solo un día. Entonces te harán bellos panegíricos porque, en esta vida, somos demasiado aficionados a ensalzar la figura de quien se ha ido para siempre. Cuando ya no sirve para nada. Solo el olvido es mejor que el olvido. Solo la muerte es mejor que la propia muerte. Nada hay que la supere o la iguale. 

Cuando ya no estas te lloran, te añoran, dirán que has sido el mejor y que servías de modelo para no se cuantas cosas..... y mientras  tu cuerpo yace sobre la fría losa del tanatorio, en una improvisada capilla rodeado de coronas florales de mil  colores, cintas de deudos que lloran tu ausencia y un crucifijo metálico, seguirán haciendo loas a tu persona y a la irreparable perdida que supone tu muerte.

Fuera, en la calle, los rayos de un sol tenue irán poniendo tintes amarillentos a un paisaje de dolores. El cielo estará barrido por los cierzos primeros, tonos grisáceos de vez en cuando que traen y repiten el milagro de la lluvia en esta tierra nuestra y en el interior del tanatorio, los que  se dicen en vida tus amigos, buscaran resguardo ante el cambio inesperado del tiempo que  se viste de otoño como llorando tus ausencias.

La vida es efímera. La vida es un relámpago. Un suspiro. Un sin sentido en muchas ocasiones que te quita de pronto el velo que cubría tus ojos y te muestra, con toda su crudeza, la realidad que no has querido ver nunca.  Estas solo en este mundo y solo volverás a la tierra que te abraza como amante paciente sabiendo que, mas pronto que tarde, volverás a ella sin remedio.

Por eso huyo de todo y de todos. No quiero halagos ni lisonjas. No quiero plañideras que lloren en mi ultimo viaje. No quiero mas dolor que mi dolor. No busco mas soledad que mi soledad. La amistad es pura mentira y falacia. Solo estas y solo vives. Lo demás es accesorio. 

Solo la tierra, cálida y amorosa, te aguarda para darte el ultimo abrazo y prepararte la ultima morada. Esa que, en otoño, cubren las hojas que los primeros cierzos despojan de los arboles y los tibios soles calientan mientras se aguarda el milagro de la lluvia que se repite siempre y limpia el polvo acumulado sobre la fría losa de mármol que nadie se acuerda que existe en un  olvidado cementerio.

Sigue sonando el Vals del Otoño ...... banda sonora de una vida  que discurre en un suspiro.





No hay comentarios:

Publicar un comentario