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domingo, 1 de junio de 2014

INJUSTICIA

No voy a caer en la trampa, demasiado fácil, de la demagogia sacando a colación el castigo infringido por la sociedad al llamado "bipartidismo" No voy, ni quiero, analizar los resultados electorales. No me interesa saber si ha sido por esta o por aquella causa. Análisis se han hecho muchísimos en estos últimos días y por supuesto todos ellos sin excepción mejores que cualquiera que yo pudiera hacer llegado el caso.

Pero, esta mañana gris y lluviosa, he escuchado una noticia que me ha impresionado, aunque también es cierto que se repite con demasiada frecuencia. Son los datos de la pobreza extrema de miles de personas y familias que, en Murcia, viven bajo el llamado "umbral de la pobreza" o incluso en pobreza extrema.
Para mi, en este caso, es mucho mas importante este dato que analizar, aquí y ahora, porque ha bajado el Partido Popular o porque está cada día mas hundido el Partido Socialista. Allá ellos. Ni por supuesto me preocupa, a priori, que hayan irrumpido con fuerza determinados partidos políticos, no exentos de demagogia, en el marco democrático de esta Murcia nuestra.


Lo realmente preocupante es que nos hayamos acostumbrado a vivir con la pobreza y a contemplarla con normalidad dentro de la sociedad, egoísta, que nos ha tocado vivir. Las cifras, que deberían ser "aldabonazos" a las conciencias, son en la mayoría de los casos datos que nos pasan desapercibidos y a los que apenas prestamos atención. Es mas de lo mismo.

 Vivimos, día a día, rodeados de la pobreza y a nuestro lado, en el mismo edificio, puede que haya personas que no puedan comer o cenar. Que no tengan para lo mas básico. O incluso, lo mas triste, que sus hijos no tengan un vaso de leche que llevarse a la boca. No entiendo, ni comparto, ningún planteamiento que pueda llegar a justificar la situación pero mucho menos que, los niños, pasen hambre y esta sociedad, autista, no quiera verlo o lo "camufle" con falsas caridades que a nada llevan y solo sirven para paliar el efecto momentáneo de una pésima política de Servicios Sociales que, no ahora, sino desde tiempo se viene desarrollando en países como el nuestro. Esto es inadmisible. 


Desde luego no quiero pararme a pensar que sería de todas estas personas sin Caritas, Jesús Abandonado, Proyecto Hombre, Unicef, Manos Unidas, Médicos sin Fronteras o la sempiterna e histórica Cruz Roja. A estos hombres y mujeres de las ONGS nunca le pagará la sociedad todo cuanto hacen en favor de los necesitados y muchos  otros, me consta, que de manera callada y silenciosa, tal como dice el Evangelio, se dedican a ayudar a los mas pobres dando  todo cuanto tienen para servirles de ayuda y consuelo. Gracias a Dios son muchas las personas de buen corazón que ayudan a los necesitados sin esperar nada a cambio ni buscar recompensa alguna. Sin todo ellos, si estas ayudas, esto sería mas desastre todavía y las consecuencias imprevisibles desde luego.


No. No busquemos a Dios en esto. No le metamos ni mucho menos le culpemos. El no tiene culpa. La libertad y el buen o mal uso de ella es solo cosa nuestra. 
Me llama la atención, desde luego que en pleno siglo XXI, la sociedad, no quiera ver la cruda realidad que nos rodea.
Ayer mismo, el Papa Francisco, decía que se ha "globalizado la indiferencia" y desde luego no le falta razón. Somos una sociedad sin alma. Nos "escandalizamos" cuando en el llamado horario infantil, en las televisiones, emiten algunas escenas de sexo y sin embargo en los informativos todos los días encontramos noticias de pobreza, hambre, miseria, muerte y desolación pero eso no escandaliza a nadie porque nos hemos acostumbrado a vivir y convivir con ellas. 


La sociedad esta deshumanizada y cada día da ejemplos de todo esto. La pobreza nos deja indiferentes. El ser humano no significa nada. Solo el egoísmo, el culto al dinero, los resultados económicos o las mal llamadas "cuentas de resultados" es lo único que hoy interesa y el hombre solo rinde culto al capital y a la riqueza. ¿Que nos importa que hoy precisamente, este día gris lluvioso y desapacible, haya personas sin techo que buscan refugio en cualquier lado? ¿Que nos importa que, hoy, haya niños que no hayan desayunado? ¿Que y a quien preocupa que este verano, en periodo de vacaciones, miles de niños no tengan donde comer al cerrar los comedores escolares? Y así podríamos seguir dando pruebas de esta sin razón en la que se ha convertido la vida del ser humano.
Pero eso si, ahora mismo, habrá personas que no les importe el hambre de sus semejantes pero estén pensando como empezar mañana la semana ganando mas dinero todavía. O echar a la calle, sin previo aviso a personas que para ellos ya no son válidas. "Cuentas de explotación y resultados" Lo único que importa. Dinero, producción, dinero y solo dinero. 
"Dame pan y dime tonto" Algo así nos podemos aplicar todos y como dicen los evangelistas que pronunció Jesús de Nazaret: "el que esté libre de culpa que tire la primera piedra".


La Región de Murcia, esta que nos venden como la tierra de Jauja, se ha convertido según las estadísticas en una de las mas pobres de España. Pero nos da lo mismo. Demagogia la que queramos. Utopías las que necesitemos. Promesas todas las que hagan falta. La realidad es otra bien distinta y si alguien tiene dudas al respecto que se interese por saber los que es el día a día en Cáritas o Cruz Roja por poner un ejemplo. O quizá las sacristías de nuestras parroquias, cuanto mas alejadas del centro mejor para esto, pues en ellas centenares de personas acuden a diario para solicitar cualquier tipo de ayuda y poder poner un plato de comida sobre la mesa. Especialmente para los niños. ¿Pero todo esto que nos importa a nosotros? 

Hombres y mujeres ven amanecer cada día sin esperanzas. Sin objetivos. Sin ilusiones. Son muertos en vida que deambulan por las calles buscando un sustento diario que nunca encuentran o llamando a las puertas de esas organizaciones que les pueden facilitar una bolsa de arroz, lentejas o garbanzos para levantar "el puchero" Mientras son personas sin rostro, sin nombre, sin identidad conocida que, hasta ayer, fueron útiles para una sociedad que llegado el caso se las tragó. las devoró,  en aras de un mal entendido progreso. 


Tito Macio Plauto (254-184 a.C) en su obra "Asinaria" esculpió en la memoria colectiva aquella celebre frase "Homo homini lupus est" (El hombre es el lobo para el hombre) 
Pasaron los siglos y ya en el XVII el filósofo ingles Thomas Hobbes en su obra "Leviatan" la adoptó y la volvió a rescatar del olvido en el que había caído desde los tiempos de la antigua Roma.
Hobbes argumenta en su escrito y da como hecho básico, que el EGOISMO es una constante en el comportamiento humano, aunque la sociedad intenta corregir tal comportamiento favoreciendo la convivencia. El análisis que surge por medio del desarrollo de esta frase conduce a los principios explicados por Hobbe en su obra y serán, de hecho, los que para el justificaran la necesidad de un gobierno mas solidario y mas comprometido con la pobreza del hombre.    


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