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lunes, 20 de junio de 2016

EN POLITICA NO VALE TODO

Tras la anécdota de ayer, porque es una anécdota, de Pedro Sanchez limpiándose las manos después de saludar a personas de color se ha desatado una guerra mediática especialmente en las redes sociales donde a este hombre le ha caído "la del pulpo" Y todo por limpiarse las manos. Que no lo hace por racismo, estoy seguro de ello, sino porque vemos si analizamos el vídeo con tranquilidad, como yo lo he hecho, que el niño está comiendo algo ¿puede ser un helado? y hasta la criatura hace ademan de limpiarse también las manos supongo que pegajosas por lo que tenía entre ellas. 


Al señor Sanchez, y las ideas que representa, se le podrá acusar de todo lo que ustedes quieran, que para eso estamos en un país libre, pero de "racismo" nunca. Si algo tiene el Partido Socialista Obrero Español es que no es una formación racista. El propio Sanchez  ha metido en su partido a personas de otras nacionalidades. Encontramos colectivos islámicos, sudamericanos y por supuesto personas de color. Dejemos el eufemismo porque no es peyorativo el término: tiene personas de raza negra en sus filas. Y es como tiene que ser. ¿O no tienen derecho a militar en un partido político por ser de otra raza? Dejémonos de historias y vayamos a las cosas serias.


Critiquemos, si hay que criticar, las ideas que presenta en la campaña electoral. Discrepemos, si hay que discrepar, de las soluciones que plantea para España e incluso, si quieren, su desmesurado afán para ser Presidente del Gobierno de este país a consta de lo que sea y de quien sea pero no lo acusemos de algo que no es. No acusemos de racismo o busquemos réditos electorales de algo que no deja de ser una anécdota. Si cada vez que usted o yo nos hemos limpiado las manos tras estrechar las de otro nos acusaran de racismo no podríamos salir a la calle. Es un acto reflejo mas que otra cosa y mas si la mano estrechada, como es el caso, está pringosa o sucia por lo que sea. Ya digo que anoche, gracias a las nuevas tecnologías, analicé con tranquilidad y comodidad el vídeo que se hizo viral. Con un programa adecuado aquí, en mi ordenador, fui pasando fotograma a fotograma de la dichosa secuencia y ese niño, que es de quien se limpia las manos el Sr Sanchez, está comiendo algo. Tiene alguna cosa entre sus manos que supongo pringosas. ¿Pudo ser un helado? ¿un caramelo? ¿unas chuches? No lo sé porque no se aprecia pero la misma criatura, mientras Sanchez saluda a la señora que hay a su lado, el niño, se limpia también las manos ¿Es racista el crío? Venga por favor vamos a lo serio. 


Siempre he dicho y me mantengo en ello que el HONOR de una persona es un finísimo cristal que se rompe al menor roce y una vez roto, aunque se le eche el mejor pegamento para recomponerlo, no dejará de ser un cristal roto. En este caso concreto está en juego, por encima de la campaña electoral, el honor y la honra de una persona. Dentro del juego político, y gracias a la libertad que disfrutamos, en las campañas electorales se puede (y se debe) atacar al contrario pero confrontando ideas y programas nunca por nunca utilizando estas bajezas que no conducen a nada. ¿Piensan los que le atacan y acusan de "racista" que los indecisos le dejaran de votar por limpiarse las manos tras saludar a un grupo de personas de piel negra? Venga por favor. Le votaran o no le votaran por otras conductas o porque el programa que presenta no les convenza. Pero no por ese acto reflejo que no tiene la menor importancia. Seamos serios por favor y centrémonos en lo que tenemos que centrarnos que es en el futuro inmediato de esta España nuestra. En política y en campaña "No todo vale" 

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