Google+ Badge

sábado, 2 de julio de 2016

ABOCADOS AL FRACASO

No quiero ni pensar por un momento que, este país, se vea de nuevo abocado a terceras elecciones coincidiendo, una vez mas, con villancicos, turrones, abetos, cenas, nacimientos y felicitaciones varias. Ni pensarlo porque se me ponen los pelos de punta. Por cierto, para quien no haya hecho cuentas, si tuviéramos que volver a las urnas, una vez mas, sería en el mes de diciembre e incluso con la Navidad encima. Correspondería al domingo 25 de diciembre (sí, pues el Día de Navidad este año cae en domingo) con lo cual, imagino se adelantarían al 18. Pero ya digo no quiero ni pensarlo porque sería inconcebible. Aunque en estos primeros momentos de lo que deberían ser diálogos y construcción de Gobierno parece que está todo atascado y no hay fontanero que se vea capaz de quitar el atranque para que el agua corra como debiera por las cañerías del entendimiento y la concordia. 


Una cosa si tengo muy clara a estas horas. En el caso de tener que repetir elecciones esta foto con la que ilustro el comienzo del articulo ya no serviría. No me vale que aparezcan, de nuevo, los cuatro señores prometiendo el oro y el moro para luego ver, impotentes, como priman sus ambiciones personales por encima del bien de España. Unos a otros, de nuevo, se culpan y ya van lanzando mensajes a la ciudadanía de que "yo no pacto, yo no me abstengo, yo no, yo no, yo no"... España no se merece esto y nosotros tampoco. Precisamente ahora es cuando, los verdaderos políticos, deberían dar la talla. Si se forma Gobierno, ojalá que sí, puede ser una legislatura preciosa y propicia para hacer política con mayusculas. Con un verdadero control al Ejecutivo y estando encima de todas y cada una de sus decisiones. Obligando, incluso, al Presidente del Gobierno a dar cuenta en el Parlamento hasta del papel higiénico que se compra para los servicios de la Moncloa. Sería una oposición seria y responsable. Una oposición de verdad con un férreo control al Ejecutivo. Cosa que hasta ahora no ha ocurrido en nuestra Democracia. Además con el añadido de que fuera mas corto o mas largo el mandato, la última palabra, la tendrían en las bancadas opositoras desde donde se efectuaría ese control. 


Pero, aunque confío en un Gobierno in extremis, de momento no se ven señales de humo en la lontananza y los "indios" andan metidos en sus chozas esperando Dios sabe que cosa. De los resultados electorales, por muchas vueltas que le demos, el ciudadano ha hablado y ante eso no valen coplas. El PP ha sido el ganador y una cosa tengo clara, muy clara, si volviéramos a realizar comicios el "castigo" al resto de formaciones estaba asegurado y, el votante, se inclinaría a favor del partido de Rajoy que podría, incluso, obtener una mayoría absoluta cómoda y holgada. ¿No queríais castigarle? Pues ahora que sea Presidente incontestable. Y no es ninguna broma. En diversos círculos de los partidos, donde me precio de tener buenos amigos, he hablado de esto y todos sin excepción están de acuerdo en que sería un suicidio colectivo y que, los ciudadanos,  darían a los populares el Gobierno de España por mayoría absoluta. Luego ante esto me pregunto ¿A que esperan entonces para hacer acercamientos y que se forme un gobierno estable en España? ¿Estamos pensando en los sillones o en el país? 


Por tanto dejen ya de "marear la perdiz" que España no se puede permitir estos lujos. Aunque no lo parezca todo está paralizado. Las inversiones frenadas. Los mercados exteriores a la espera de ver lo que ocurre. El empleo parado (aunque las cifras maquilladas digan lo contrario)  Los gobiernos mirando hacia nuestro país y el ciudadano, en su mayoría, harto de tanta tomadura de pelo. Incluso, los hay, que han llegado a la conclusión de que a estos líderes de hoy lo único que les importa es el sillón y no el bienestar del país y de todos nosotros.

Recordaba, no hace mucho, aquellos comicios de 1977 lo primeros de la Democracia y como Adolfo Suarez, ganador por estrecho margen sobre Felipe Gonzalez, llevó a la consulta con S.M el Rey un gobierno ya hecho. No esperó a que el Jefe del Estado se lo encargara. Se presentó con la lista hecha donde, por cierto, estaban representados todas las tendencias que había en España en aquellos momentos. Un gobierno plural y donde tuvieron cabida las distintas ideologías de aquel país que se "desperezaba de la pesadilla de la dictadura" No hizo apenas consultas con nadie. Llevó su lista, y ante la sorpresa de aquella oposición, se sintieron representados y no hubo nada que objetar. Se logró el consenso, pese a ser tan difícil, y los partidos políticos aunaron sus esfuerzos para conseguir que España saliera adelante. Solo hubo, en aquel momento, una meta a conseguir: el bien y la paz de nuestro país. Los sillones no le importaban a nadie. Pero como dice el viejo refrán castellano "Las comparaciones son odiosas" .... y en este caso mucho mas. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario